¿Consulta Popular o Asamblea Constituyente?

La semana anterior se volvió a golpear a la Constitución, la democracia y el Estado de derecho y una vez más lo hizo la Asamblea Nacional al censurar y destituir a cuatro miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social por el único pecado de presumirlos afines al Expresidente Rafael Correa.

Este fue un hecho más que se suma a esa gran cruzada de “descorreizar” al país y que hasta el día de hoy es solo una agenda en negativo que no construye ni propone ningún horizonte ni futuro para nuestra sociedad. No importa si se trata del Consejo de Participación Ciudadana o las escuelas del milenio, si algo fue hecho en la época de la Revolución Ciudadana debe ser modificado, corregido o eliminado. ¡Qué maravillosa forma de afirmarse como opción política!

El caso del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social es aún más grave; pues en la Consulta Popular, con la que el gobierno engañó al país en febrero de 2018, la ciudadanía votó favorablemente porque los nuevos miembros del Consejo de Participación sean elegidos en votación popular.

Este hecho es importante pues los consejeros y consejeras destituidos por un supuesto incumplimiento de funciones, acusación realizada antes de que cumplan un mes de asumir sus cargos, fueron elegidos democráticamente en las últimas de elecciones 2019.

Si tan solo de manera ilustrativa consideramos el peso de la votación de los consejeros sancionados frente a los asambleístas interpelantes, podemos ver que la suma total de votos de los 3 interpelantes es de 276.538 votos, ni siquiera se acerca a los 873.312 votos que tuvo el menos votado de los consejeros destituidos. Esa es una buena muestra de cómo están las cosas en el país.

Pero no solo el factor de la legitimidad fue vulnerado, también lo fue y de manera central el de la legalidad. Ninguno de los interpelantes fue contundente al señalar las causales legales y constitucionales por las cuales los consejeros fueron sancionados. Pero de eso los medios de comunicación oficialistas no han dicho nada.

Si destituyeron a los cuatro miembros del Consejo de Participación es porque no les resultaron funcionales, no aseguraron su control y no son parte de la crema y nata de la sociedad ecuatoriana. Pero no solo eso, es porque su estrategia de fondo es allanar el camino para la eliminación del Consejo y con ello asegurar que las autoridades de control vuelvan a responder a los intereses políticos de turno.

La cancha la debe marcar la ciudadanía. Si quieren eliminar el Consejo aceptemos el reto y vamos a una Asamblea Nacional Constituyente o vamos a una Consulta Popular en el que nos pregunten no solo eso sino la privatización del IESS, de CNT o de las hidroeléctricas o la pérdida de derechos de la que el Ecuador es víctima. Veamos de qué lado esta la mayoría del pueblo ecuatoriano, si de aquellos que construimos Patria o de quienes le han hecho el juego al ajuste de cuentas que estuvieron preparando por años los intereses más poderosos del país.

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