Mujeres necesitan presupuesto para que las normas a su favor sean efectivamente aplicadas

El presupuesto con enfoque de género fue el tema que se discutió en la jornada de este viernes, durante el Foro Internacional “Legislando en Clave de Mujer”. Los expositores hablaron de aspectos conceptuales, deudas pendientes para este grupo social y retos por cumplir.

Uno de ellos, y con el que coincidieron los asistentes, es lograr el incremento de los recursos económicos en las áreas correspondientes, a fin de que la Ley para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, vigente desde febrero de este año, se concrete. Consideran que sin dinero este cuerpo legal quedará en letra muerta.

Sin este elemento, toda la normativa y política pública avanzada será difícil que se pueda cumplir, sostuvo Pabel Muñoz, expositor e integrante del Grupo Parlamentario por los Derechos de las Mujeres. Este órgano legislativo es el organizador del encuentro, junto con el Centro Ecuatoriano de Desarrollo y Estudios Alternativos (Cedeal).

Para Muñoz se requiere realizar un conjunto de acciones para disminuir las brechas que afectan a las mujeres, mediante una adecuada política fiscal y presupuestos que se ajusten a la realidad que vive este sector de la sociedad. Aseguró que, en 2007, las mujeres ganaban menos que los hombres en un 27 %; en 2014, el 16 %; y, en 2016, el 21 %.

Por ello, considera indispensable un pacto fiscal. También recomendó vigilar que se destinen los recursos suficientes para el Sistema Integral de Protección de la Violencia y para un sistema de cuidados.

Por su parte, Álison Vásconez, de ONU Mujeres, problematizó la situación en la que se encuentran las mujeres y cómo contribuyen al crecimiento del país. Destacó que cualquier recorte social recae directamente en este sector. Lo mismo sucede con la disminución de empleos públicos, que frena los logros alcanzados para acceder a estos lugares.

La experta aseveró que no solo el Estado genera bienestar y se refirió al trabajo de las mujeres, que es 1.5 veces más que el de los hombres, y en el hogar el triple. Indicó que el aporte de las mujeres no está contabilizado, pero existen determinados estudios en esta materia.

En uno de ellos, por ejemplo, se demostró que los costos por las violencia de género, en empresas pequeñas, en un año, fue de 130 millones de dólares. Además, añadió que el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (Inec) determinó que los costos de cuidados no remunerados llegó 15 mil millones de dólares, mientras que la brecha de género en salarios fue de 3.600 millones de dólares.

Sin embargo, desde el Estado -en 2017- se destinó apenas 294 millones para el fomento de la autonomía y emprendimiento de la mujer, 341 millones para el derecho a la salud y 1,7 millones para una vida libre de violencia, entre otros indicadores que están por debajo de esta última cifra.

Para Vásconez es importante que los presupuestos no se los ejecute desde los escritorios, sino con la participación social, no solo para que tenga un efecto práctico, sino para que se haga una vigilancia más efectiva de su cumplimiento.

LILA/eg

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *