Entrevista Ecuadorinmediato: Asambleísta Pabel Muñoz

El asambleísta por el movimiento Alianza PAIS (AP), Pabel Muñoz, reiteró que el diálogo es sano y beneficioso para el país. Sin embargo, fue enfático en señalar que lo políticamente incorrecto sería que, so pretexto de este llamado, sectores con intereses pretendan imponer una agenda que no fue favorecida en las urnas. «Que podamos conversar, que podamos tener puntos de acuerdo, que nos fijemos más en los consensos que en las diferencias es sano», reiteró.

“La relación entre el Gobierno y las alcaldías siempre la ha habido porque nosotros somos convencidos de que el Estado es uno solo, incluye a las parroquias, cantones y las provincias y hay que trabajar en la misma dirección. Sin embargo, es claro y notorio que hemos tenido, en años anteriores, divergencias de criterios”, admitió.

Agregando que, en muchos de los casos, al menos en el campo político, se mantienen con algunos alcaldes como con el burgomaestre de Guayaquil, Jaime Nebot. “Eso no ha sido pretexto para que, de uno u otra manera, tengamos elementos en común en pro del país”.

Por ejemplo, dijo, el tema de la descentralización. “A pesar de las críticas y encontrones que, incluso yo, tuve con el Alcalde en su momento frente a este tema, le escuchaba en una entrevista decir que en el Gobierno de la Revolución Ciudadana es cuando la ciudad de Guayaquil y las ciudades del país recibieron más competencias. Esto es sano para sociedad ecuatoriana, que el ciudadano que nos escucha sepa que la educación tiene que reclamar al Gobierno central y que el agua potable la tiene que reclamar al Municipio”.

Otro elemento que ha sido fundamental, mencionó, es el apoyar a los municipios en la generación de otros mecanismos de ingreso. “Casos como el de Quito, el de Guayaquil y el de Cuenca son excepcionales, pero todavía tenemos –lo que técnicamente se llama- pereza fiscal. Esto significa que los cabildos, no necesariamente cobran los tributos que deberían cobrar en las proporciones y dimensiones que deberían hacerlo a sus ciudadanos y dependen un 85% de las transferencias que les hace el Gobierno central”.

“Entonces, yo no sé de dónde proviene, seguramente hay que hacer un mea culpa una autocrítica, porque seguramente proviene de nosotros mismos –como fuerza política o gobierno- que estamos haciendo mucho una diferenciación de ahora sí como su antes no lo hubiéramos hecho. ‘Ahora sí conversamos con las alcaldías, como su antes no lo hubiéramos hecho’”, criticó.

Al tiempo de remarcar que siempre han estado en conversaciones y en diálogos y recordó que su persona, por encargo del expresidente Rafael Correa, presidió y diálogo nacional por la equidad y la justicia social. A su criterio, varias de las cosas que se tienen actualmente son la continuidad de una política de Estado que la han venido sembrado hace 10 años atrás.

Muñoz remarcó que PAIS tiene dos líderes con características distintas, ni mejores ni peores, pero diferentes. Y que tal vez el Ecuador y la militancia se acostumbraron a un tipo de liderazgo como el del expresidente Correa con una forma, fuerza y un reto. “Hoy tenemos otro. Pero creo que eso está explicado porque el momento del país es otro”.

“Cuando el expresidente Correa y cuando yo, como parte de su equipo, asumimos el Gobierno, por ejemplo, los niveles de desinstitucionalización eran increíbles. El nivel de corporativización (que los actores de interés estén detrás de la toma de decisiones del sector de su interés, por ejemplo, la gente que hace telefonía celular esté detrás de las decisiones del órgano de comunicación, etc.) –cosa en la que no podemos caer ahora- eran terribles”, rememoró.

Para el legislador, es importante que se tomen en cuenta los puntos de vista de los diferentes sectores, pero remarcó que la resolución la tomará el Gobierno. “Es importante que esté el criterio de los sectores en ciertos temas, pero no que estén en la toma de decisiones. Es importante que estén los criterios de los transportistas en los órganos de tránsito, por ejemplo, pero no en la toma de decisión”.

“Fijémonos en el país. Hoy volvemos a tener cosas lamentables en las carreteras del Ecuador por impericia, por falta de responsabilidad, cuando los propios sectores interesados han dicho que las multas son muy altas, los controles son excesivos, etc., sin embargo, todavía tenemos a esta como una de las principales causas de muerte”, sostuvo.

A su criterio, lo que políticamente sería incorrecto es que “so pretexto del diálogo, que siempre lo ha habido y que hoy el Presidente Moreno lo hace con mucha generosidad, la gente quiera o los sectores de interés quieran incorporar toda una agenda que no fue favorecida con el voto popular en las urnas”.

“Que podamos conversar, que podamos tener puntos de acuerdo, que nos fijemos más en los consensos que en las diferencias es sano, pero lo que sería políticamente incorrecto es que los sectores que tuvieron una agenda –que incluso la sometieron a escrutinio público en las últimas votaciones- y no recibieron ese favor popular quieran imponer, por la vía del diálogo, lo que no fue votado por la mayoría de ecuatorianos”, reflexionó durante una entrevista para el programa “El Poder de la Palabra”, de Ecuadorinmediato.com/Radio.

De ahí, continuó, que se sienten a la mesa, encuentren puntos de consenso, es sano. “El expresidente Correa estuvo el primer año en la Sesión Solemne en Guayaquil, junto con el Alcalde, como ayer pasó. Ojalá no pase lo que terminó sucediendo después. Hay que recordar que una de las cosas que nos terminó distanciando, por ejemplo, con la administración del alcalde Nebot, en su momento, era la asunción de las competencias del pasaje”.

“Cuando uno empieza a concretar y pasa de los anuncios más generales en donde todos estamos de acuerdo, a las herramientas más concretas, se suelen ir presentando discrepancias, como es obvio. Lo sano es que esto se repita, pero podamos seguir manteniendo los puntos de acuerdo. Lastimosamente, los sectores de interés suelen ser un poco ingratos en los procesos de diálogo”, señaló.

Y ejemplificó: “Si mañana un sector determinado tiene 10 puntos en su pliego de peticiones y el Gobierno acoge ocho de esos, estoy seguro de que serán pocas las voces que saluden el hecho de que se cogieron ocho de los 10 puntos. Serán más las voces, incluidos algunos sectores de interés que se quejen de los dos que no fueron asumidos porque a su criterio eran fundamentales y esenciales y ojalá, incluso sobre eso, no levanten de la mesa”.

Lamentó que muchos sectores de la política operen de esa manera en el país. Y reiteró que el diálogo está muy bien y siempre lo ha habido. “Nosotros somos productos de una concepción de democracia participativa, lo que pasa es que también se ha puesto, en su momento, unas claras posiciones o límites de autoridad en defensa de lo público que no podían ser cedidas a diferentes sectores”.

“Cuando se acaba con el corporativismo es porque el bien común no es la sumatoria de lo que cada sector de interés quiere. Muchos tenemos que resignar nuestras posiciones porque hay un bien superior que se está defendiendo que es el interés de todos. Espero que estemos en la madurez para que los actores tengamos esa correspondencia, tanto en generosidad como en trascendencia histórica, del diálogo que está planteando el Presidente Lenín Moreno y esos deseos de colaboración entre los distintos niveles de gobierno se sostengan los cuatro años”, refirió.

El asambleísta precisó que en el Gobierno hay personas, entre ellas el vicepresidente Jorge Glas, a las que les ha tocado defender, por su rol y por convicciones personales y políticas, una determinada posición. “De una u otra manera no va a tener un comportamiento distinto. Creo que también hay que tener madurez para entender eso”.

“Cuando me han preguntado sobre la posición del Presidente Moreno en algunos temas y la posición del expresidente Correa, yo he dicho que tampoco es tan antinatura que un presidente recién electo quiera abrir espacios de legitimidad, incluso en el sector que no votó por él. Y que un expresidente defienda su gestión como exitosa. No creo que sea antinatura los dos temas”, aseveró.

Y afirmó que con aquello, PAIS y su militancia también está poniendo a prueba su madurez política para encontrar puntos de diferencias naturales que puedan existir, pero que no pongan en riesgo la unidad del proyecto político. Por eso, dijo, apostará y trabajará para que los sectores políticos, gremiales y sindicales respondan con la misma generosidad con la que está haciendo el llamado al diálogo el Primer Mandatario.

“Por ejemplo, ¿qué tipo de madurez política hay de algunos actores que hoy sí se muestran completamente democráticos y dialogadores, cuando estaban desconociendo los resultados electorales? La ciudadanía debe revisar el informe definitivo de la OEA sobre las elecciones en el país. Fue contundente e, incluso, duro y fuerte con los sectores que quisieron aprovecharse del momento sembrando dudas de la legitimidad sobre el proceso democrático”, manifestó.

En ese sentido, comentó, existen determinados sectores que siguen con una posición de campaña y recordó que en el Pleno de la Asamblea Nacional convocó a los legisladores de oposición a que tomen conciencia de que la campaña electoral ya terminó. “La gente quiere que hagamos una legislación sobre los temas que le preocupan, el empleo, que superemos definitivamente la coyuntura económica, los temas de seguridad, mayor acceso a la educación, mayor garantía de derechos, una nueva Ley de Seguridad Social, la aprobación del Código de la Salud”.

“Pero hay algunos que quieren seguir montando el show de la supuesta ilegitimidad de las elecciones, algún candidato que he visto su nombre, ya vi también que ha sacado un video por redes sociales exactamente en la misma tónica”, criticó.

Pabel Muñoz admitió además, que también les cuesta, como movimiento político, asumir que es otro quien está al frente de la Presidencia de la República. “No cuesta, en lo absoluto, porque no haya un respeto a la forma de Gobierno del Presidente Moreno. Nosotros, como militancia, en lo particular yo fui vocero del Presidente Moreno como candidato en la segunda vuelta, me pidió que sea vocero de la transición. Entendemos perfectamente su visión, unas características distintas”.

“Pero creo que es natural el ir entendiendo un tipo de política distinta a la del fuerte liderazgo que imprimió Rafael Correa en los 10 años anteriores, pero insisto, con un país en otras condiciones: Desinstitucionalizado, que venía con un modelo de desarrollo absolutamente excluyente, empobrecedor”, detalló.

Muñoz rememoró la primera tarea que tuvo en el Gobierno de Correa fue la reforma democrática del Estado. “La gente, hoy, no recuerda. Pero tengo clarísimo que cuando yo quería trabajar los temas de descentralización y veía el organigrama de un Ministerio, uno a lado del otro en términos territoriales, no coincidía uno con otro”.

“Por poner un ejemplo, se tenía la Secretaría del Litoral que incorporaba a la provincia de Cotopaxi y no a Esmeraldas, las otras tenían solamente una Subsecretaría Amazónica y otra del Litoral que solo operaba en Guayaquil. Por ejemplo, la política social, en salud, en inclusión social que se quería aterrizar en el territorio, no había cómo trabajar, de ahí que se hayan creado zonas de planificación, distritos administrativos y que se haya hecho una inversión tan grande como la que se hizo”, destacó.

El asambleísta remarcó que con un país institucionalizado, que creció más que el promedio de naciones latinoamericanas, tuvo una de las tasas más bajas de desempleo en la región, una inversión que fue envidiable, es más fácil decirles a los sectores productivos que vengan y aumenten su inversión, genere nuevas industrias, incremente la competitividad. “Eso es lo que me parece que, a ratos y con una especie de ingratitud histórica, no se quiere reconocer de parte de ciertos sectores políticos y que se vino sembrando en los 10 años anteriores”. (JPM)

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